Prepara las fresas:
Lávalas muy bien y quítales los tallos. Si quieres un batido más cremoso y refrescante, congélalas previamente.
Licúa todo:
Coloca en la licuadora las fresas, la avena, la leche, la miel (si decides usarla), el extracto de vainilla y unos cubitos de hielo. Licúa a velocidad alta hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.
Sirve y disfruta:
Vierte en un vaso y disfruta al momento. Puedes decorar con una fresa cortada o espolvorear un poco de avena por encima para darle un toque especial.
¡Listo! Un batido saludable, delicioso y fácil de preparar, ideal para comenzar el día o darte un gusto nutritivo.
